Un viaje de turismo médico para realizar una reconstrucción craniofacial puede brindar dignidad y confianza nuevamente

Muchas veces las personas pueden escuchan el término “turismo médico” y piensan que sólo es un ámbito para aquellos que buscan algunas mejoras cosméticas. Por un lado, esto es verdad, ya que muchos optan por visitar otros países para someterse a cirugías plásticas y cosméticas, pero por otro lado hay una parte más seria del turismo médico. Cuando este tema se relaciona con Taiwán, los que hacen turismo médico para someterse a procedimientos de reconstrucción craniofacial están enfrentándose a un tema mayor.

La mayoría de los temas craniofaciales están relacionados con deformidades faciales severas. Algunas son congénitas, o sea de nacimiento, como el paladar hendido, mientras que otras se deben a quemaduras o accidentes de todo tipo. Más allá del origen de la deformidad facial, frecuentemente cuando son severas son temas que involucran la medicina y la calidad de vida.

El Hospital Nacional Universitario de Taiwán tiene una reputación honorable por su calidad en la comunicad médica asiática. Este hospital se inauguró en 1938 y su departamento de Otorrinolaringología presenta cinco áreas de especialización que involucran todas las patologías de cuello y cabeza. Estas áreas son: Rinología, Laringología, Otología y cirugía oncológica pediátrica y para adultos. Todo el departamento se enfoca en los cuidados sanitarios con la más alta calidad y patrocinan habitualmente conferencias internacionales que nuclean los mejores cirujanos dentro de este campo médico.

Este tipo de cirugía frecuentemente involucra la utilización de injertos óseos para reemplazar las partes dañadas de la cara y del cráneo. Los médicos taiwaneses tienen numerosos procedimientos exitosos en su haber que han requerido no sólo del cuidado especial para la deformidad, sino también de la colocación perfecta de los injertos. En los procedimientos craniofaciales pueden utilizarse piezas óseas de pelvis, costillas, o hasta cráneo para poder realizarlos.

Hay hospitales en Taiwán que han recibido la deseada certificación JCI. Esto significa que cumplen con un grupo de estándares rigurosos que se espera que tengan los hospitales en los países occidentales. Para aquellos que están pensando realizar un viaje de turismo médico a Taiwán pueden estar seguros de que estas instalaciones les darán el cuidado equivalente o mejor al que recibirían en cualquier centro del mundo.

La medicina tradicional china con las medidas de seguridad modernas es la razón para realizar turismo médico a Taiwán

La medicina tradicional china con las medidas de seguridad modernas es la razón para realizar turismo médico a Taiwán

Muchas personas occidentales sienten curiosidad por los enfoques holísticos de los tratamientos médicos. Han escuchado o leído acerca de los medicamentos preparados con hierbas y el concepto chino del “qi” y del “yin-yang”. Sin embargo, la mayoría de estas personas tiene ciertas preocupaciones sobre la seguridad de las prácticas tradicionales y por esa razón el turismo médico a Taiwán es una combinación excelente de tradición y tecnología.

La medicina china indaga los temas físicos pero también los factores que por lo general no se consideran en la medicina occidental como las expresiones, el sonido de la voz, y hasta el olor corporal. Hasta la manera en la que se toma el pulso es detallada y exhaustiva. Esto involucra nueve áreas diferentes del cuerpo. El procedimiento de diagnóstico tiene cuatro elementos de observación: visual, táctil, de consulta por preguntas, y olfativo y auditivo.

Los medicamentos utilizados pueden prepararse con minerales, plantas y hasta materiales extraídos de animal. Mientras los tratamientos médicos tradicionales sólo son administrados por aquellas personas que tienen años de aprendizaje, la llegada de Internet nos ha llevado a a usar algunos tratamientos que nosotros mismos nos administramos o algunos que son promocionados por gente inescrupulosa. Todo esto alarma a la comunidad médica de Taiwán. Actualmente existen, reglas y regulaciones muy estrictas de manufactura y dispensación de los medicamentos. De hecho, hay una Guía de Buenas Prácticas de Manufactura (GMP, su sigla en inglés) que establece los estándares para más de 100 empresas farmacéuticas que tienen la certificación correspondiente para producir remedios tradicionales.

En la actualidad, el diagnostico tradicional también se combina con la tecnología moderna, para brindar lo mejor de las dos prácticas. Hay aparatos y dispositivos manejados por computadoras que mejoran la recopilación y el análisis de datos. Aquellas personas graduadas de las Universidades que se dedican a la enseñanza de la medicina china también se han entrenado en las técnicas y tecnologías occidentales. Todos deben participar en programas de pasantías y deben pasar pruebas rigurosas antes de recibir la licencia para comenzar sus prácticas profesionales.

La riqueza obtenida a través de tantos años en las prácticas médicas naturales y tradicionales es parte del sistema sanitario de Taiwán. Aquellos que eligen realizar un viaje de turismo médico a Taiwán pueden estar seguros de que las prácticas no se basan en supersticiones y que, por el contrario, se apoyan en la tecnología moderna. La filosofía aquí guía las prácticas tradicionales que se mantienen con el Juramento Hipocrático de “primero no hacer daño”.

¿Problemas en los senos nasales? El turismo médico a Corea del Sur para someterse a una cirugía nasal dirigida por un robot

¿Problemas en los senos nasales? El turismo médico a Corea del Sur para someterse a una cirugía nasal dirigida por un robot

La septoplastia es un tipo de de cirugía que corrige los problemas que una persona puede tener con el tabique nasal, el cartílago y hueso que se encuentra dentro de la nariz y que separa las fosas nasales.  Cuando el tabique está torcido por malformación genética o como resultado de una herida, se pueden presentar problemas para respirar y otros problemas en el seno paranasal. El turismo médico a Corea del Sur ofrece nuevas técnicas robóticas para realizar esta cirugía.

Actualmente, existe un instrumento quirúrgico llamado microdesbridador que es clave para el éxito de los tratamientos. Es un instrumento preciso con una tapa minúscula en la punta que rota. Cuando se usa esta herramienta de precisión, se obtienen grandes beneficios tanto para el cirujano como para el paciente.  El equipo robótico quirúrgico ofrece a los procedimientos que se realizan, una visión real del área del problema que simplemente no era posible efectuar antes de este invento.

Las ventajas específicas de esta herramienta incluyen mejor visión del tabique, lo que agrega presión cuando es necesario extraer tejido. Otra ventaja adicional para los pacientes es que con este instrumento podrán estar menos tiempo anestesiados, dado que la anestesia es uno de los factores de riesgo en cualquier procedimiento quirúrgico. El microdesbridador también minimiza la posibilidad de que los tejidos saludables sean dañados durante una septoplastia.

Los cornetes nasales representan otro de los problemas en esta zona y aún cuando se extraen, a veces reaparecen o forman cicatrices en el tejido. En la turbinoplastia mecánica,  se utiliza un microdesbridador para extraerlos con resultados con una duración más prolongada de la que ofrecen las técnicas tradicionales. Es común tener entre seis a ocho semanas de recuperación postoperatoria antes de que el médico pueda decirle si se trabajó lo suficiente en la cirugía para reducir sus problemas para respirar. 

Todas las cirugías tienen riesgos y complicaciones potenciales y el médico seleccionado debe detallarlos para el paciente. Los cirujanos en Corea del Sur han realizado miles de procedimientos dirigidos robóticamente con resultados documentados. Investigue en la web los paquetes de turismo médico a Corea del Sur para realizarse una septoplastia o  turbinosplastia, se sorprenderá gratamente por la calidad de los cuidados disponible a costos razonable y con periodos de recuperación mínimos.

Cuando el turismo médico representa un cambio de vida: cirugía plástica reconstructiva en Corea del Sur